Mujer disfruta practicando deporte con alegriaDe todos los seguros que se comercializan en España, el más contratado es el seguro de decesos.

Se trata de una modalidad muy particular, pues mientras la mayoría de las coberturas de seguros tienen como objeto una indemnización económica, el seguro de decesos se encuadraría dentro de los seguros de prestación de servicios, como la garantía de asistencia del automóvil que cubre la grúa. El seguro de decesos costea los gastos derivados del entierro del asegurado y, además, incluye los trámites y gestiones necesarias ante un fallecimiento.

Hasta ahora, las únicas razones para contratar un seguro de decesos se fundamentaban en el deseo de prevenir las consecuencias económicas derivadas del propio fallecimiento, a fin de que los familiares no tengan que asumir los gastos funerarios. Sin embargo, algunas aseguradoras lo han modernizado incluyendo servicios que se disfrutarán a lo largo de toda la vida.

En el seguro de decesos se contrata un capital para cubrir los gastos de sepelio y, frecuentemente, se desglosan los servicios que se prestarán con ese capital: modelo y calidad de ataúd, lápida, nicho, corona, esquelas, coche de acompañamiento, etc. El capital contratado debe ser acorde con los precios de mercado del lugar donde se van a prestar los servicios y en la póliza se indica la  actualización anual de ese capital con la finalidad de que nunca quede desfasado. Quedan asimismo cubiertos los gastos de incineración (si se desea) y traslado del cuerpo, en caso de haber fallecido en un lugar de España distinto de aquel en el que se desea ser incinerado o sepultado.

Los seguros de decesos más modernos incluyen garantías adicionales que los hacen más atractivos, estas pueden ser:

  • Asistencia en viaje: cobertura que ofrece atención médica y hospitalaria en caso de enfermedad o accidente fuera del municipio donde se reside, incluso fuera de España. Es muy interesante en este último caso ante la frecuencia con la que se viaja en la actualidad. Incluye la repatriación, con sus gastos médicos y legales.
  • Orientación médica telefónica en cuestiones de nutrición.
  • Segunda opinión médica en caso de enfermedad grave.
  • Revisiones ginecológicas.
  • Revisiones pediátricas.
  • Limpieza de boca anual.
  • Gestoría: trámites administrativos ante organismos oficiales como el certificado de últimas voluntades o de defunción.

Cobertura especial para extranjeros: las personas que deseen que sus restos sean trasladados a su país de origen podrán contratar una cobertura complementaria de repatriación. El coste de ese servicio lo asume la aseguradora, sea cual sea, independientemente del capital contratado para el servicio de sepelio.

Límite de edad para la contratación: el seguro de decesos se puede contratar de forma general hasta el límite de edad que cada aseguradora indica en sus normas. Esto rige para las modalidades de seguro con renovación anual. No obstante, si la persona supera la edad de contratación puede disponer de un seguro de decesos en la modalidad “prima única” que  consiste en adquirirlo mediante un único pago, momento a partir del que dispondrá de su seguro de decesos sin volver a desembolsar cantidad alguna.

El seguro de decesos tiene un bajo coste y las garantías complementarias introducidas en los seguros más actuales, de las que podemos hacer uso a lo largo de nuestra vida, hacen de esta modalidad un servicio muy atractivo.