Una pareja de jubilados conversan sentados en un bancoComo prevención ante el inquietante futuro del sistema público de pensiones debido a diversas causas, como el aumento de la esperanza de vida y la desproporción entre el número de pensionistas y el de trabajadores en activo, debemos crear una estrategia de inversión mediante productos destinados al ahorro para la jubilación.

Seguros individuales de Jubilación:

• Planes de pensiones: aunque no tienen rentabilidad garantizada, al tratarse de un producto a largo plazo generalmente, la experiencia ha demostrado que son productos que ofrecen un buen rendimiento. Existen muchos planes con diferente distribución de las inversiones (renta fija o variable). Tienen beneficios fiscales elevados, al deducir las aportaciones de la base imponible del IRPF y se pueden trasladar a otros planes si se desea, como puede suceder si se quiere pasar a un plan con una distribución de inversiones diferente.

• Planes de previsión asegurados (PPA): disposición anticipada del capital en caso de desempleo de larga duración o enfermedad grave sin penalizaciones ni descuentos. Se puede trasladar a otro plan de previsión asegurado. Interés mínimo garantizado durante toda la duración del contrato y se comunica por anticipado el interés de la siguiente anualidad. Tiene los mismos beneficios fiscales que el Plan de Pensiones.

• Planes individuales de ahorro sistemático (PIAS): su finalidad acumular un capital a lo largo del tiempo, que puede servir como complemento a la pensión pública de jubilación. Las ganancias quedarán exentas de tributación si se han obtenido en al menos diez años y se perciben en forma de renta vitalicia. Tienen un límite de aportaciones anuales de 8.000€ y son compatibles con la tenencia de otros planes de pensiones. Además, permiten rescatar el ahorro acumulado en cualquier momento.

Solvencia:

Contis ofrece estos productos en compañías de la máxima solvencia. Son productos competitivos y rentables para que la jubilación quede garantizada. La tranquilidad que ofrece las compañías de seguros se basa en:

• El control que ejerce la Dirección General de Seguros sobre las aseguradoras que operan en el ramo de vida.

• Legislación muy estricta que impide mezclar el negocio del ramo de vida con el resto de ramos, más expuestos a la incertidumbre propia del seguro. Por el contrario, el ramo de vida se fundamenta en las “tablas de mortalidad”, estudio estadístico que sufre una desviación mínima.

• Comportamiento económico de las aseguradoras, ya que no han participado en actividades económicas de riesgo, como la “burbuja inmobiliaria”.

• La calificación de solvencia de las aseguradoras con las que operamos en el ramo de vida es muy elevada, muy por encima de la banca.