Planificación financiera personal

Planificación financiera personal

La planificación financiera personal es el plan de acción que debe permitir a una persona cubrir tanto sus necesidades inmediatas como las surgidas a lo largo de toda su vida.

Una estrategia correcta de planificación financiera debe seguir estas pautas:

  • Obtener el máximo rendimiento al ahorro
  • Seguir una estrategia en la constitución del patrimonio personal o familiar a lo largo de la vida
  • Tomar medidas de protección ante riesgos personales y patrimoniales
  • Garantizar un capital a percibir durante la jubilación
  • Disponer de una adecuada transmisión del patrimonio (herencia)

Las compañías de seguros ofrecen desde hace doscientos años productos destinados a cubrir las necesidades de la planificación financiera personal. En la actualidad, disponen de:

  • Seguros para cubrir el riesgo de fallecimiento, invalidez y enfermedad
  • Seguros para cubrir la disminución de ingresos en la jubilación
  • Seguros de ahorro
  • Seguros de inversión

Seguros ante el fallecimiento

Seguros de vida riesgo

Tienen como objeto cubrir el fallecimiento prematuro  o la invalidez por cualquier causa. Una garantía incorporada a los seguros de vida es de enfermedades graves que consiste en una indemnización en caso de padecer determinadas enfermedades. Ver SEGUROS DE VIDA

Seguros de accidentes

Similares a los de vida, pero con la gran diferencia de cubrir el fallecimiento o la invalidez originados únicamente por un accidente. Ver SEGUROS DE ACCIDENTES

Seguros de decesos

Prestan los servicios necesarios tras el fallecimiento: tanatorio, incineración o inhumación, caja, gestoría, traslado, etc. Ver SEGUROS DE DECESOS

Seguros de dependencia

Cubren una indemnización en forma de capital o renta en caso de que la persona asegurada pudiera padecer situación de dependencia.

Seguros de incapacidad laboral transitoria

Su difusión se produce especialmente entre el colectivo de autónomos para completar la indemnización (normalmente escasa) de la Seguridad Social. También ha comenzado ha extenderse entre personas cubiertas por el Régimen General de la Seguridad Social que, en caso de baja, pierden complementos de su salario. Ver SEGUROS INCAPACIDAD TEMPORAL

Seguros ante la enfermedad

Seguros de salud privados, en sus diversas modalidades de copagos y coberturas asistenciales (seguro dental, hospitalización…). Ver SEGUROS DE SALUD

Seguros para la jubilación

Cuando se pasa de la situación laboral activa a la de jubilación se produce la pérdida de ingresos, por ello existen productos destinados a compensar la diferencia.

Planes de pensiones: sin rentabilidad garantizada. Su fundamento de contratación tiene como aliciente su beneficio fiscal ya que permiten deducir una parte de la base imponible del IRPF.

Planes de Previsión Asegurados: con el mismo beneficio fiscal que los planes de pensiones, disponen de un interés mínimo asegurado, aunque la rentabilidad esperada a largo plazo es menor que en aquellos.

Planes individuales de ahorro sistemático: ahorro en el que se aplica un beneficio fiscal que aumenta con el tiempo transcurrido hasta el rescate del dinero. Puede cobrarse en forma de renta (menor carga fiscal que si se cobra de una sola vez). Ver SEGUROS PARA LA JUBILACIÓN

Seguros de ahorro

Su operativa es muy sencilla, se trata de una hucha en la que la persona asegurada aporta capital y la compañía le ofrece un interés. Dentro de esta modalidad también estarían los Planes individuales de ahorro sistemático mencionados antes ya que pueden destinarse a la jubilación, o tener la finalidad de disponer de un producto de ahorro bien remunerado con un incentivo fiscal a medio plazo. Ver FÓRMULAS DE AHORRO CON SEGUROS DE VIDA

SIALP

Es un producto de ahorro a medio y largo plazo con incentivo fiscal. No puede rescatarse antes de 5 años y el cobro debe ser único, no pudiendo convertirse en renta. La aportación máxima anual permitida por la ley es de 5.000 € anuales.

Otros productos de ahorro

Existe una amplia gama de productos de ahorro de acuerdo con las preferencias de la persona asegurada. Por ejemplo, para quienes tienen un capital ocioso en una cuenta bancaria, sin apenas rendimiento, porque desean tenerlo disponible en todo momento sin invertirlo, existe un producto que garantiza la rentabilidad positiva; al final de la anualidad del depósito la aseguradora devolverá el capital más un rendimiento no pactado de antemano, sin que este pueda ser negativo. Actualmente, la rentabilidad del producto ronda el 1% y se contrata con el fin de paliar el efecto de la inflación sobre los depósitos pues, ante una rentabilidad bancaria actualmente situada en torno al 0%, el capital se devalúa por efecto de la inflación.

Seguros de ahorro-inversión

Los seguros de ahorro-inversión son el producto estrella” del ahorro en los últimos años como consecuencia de la bajísima rentabilidad de los depósitos bancarios. Ocupan un lugar destacado en la planificación financiera personal.

La diferencia con los productos de ahorro clásicos reside en el hecho de que no existe una rentabilidad asegurada, por lo que es posible obtener un mayor beneficio a cambio de correr con algo de riesgo. ¿Cuánto riesgo? Las aseguradoras son conscientes de que su negocio es radicalmente distinto al de la banca, la cual se ha ganado a pulso una mala imagen por comercializar productos de alto riesgo que han ocasionado grandes pérdidas a sus clientes. Sin embargo, las aseguradoras saben que su perfil de cliente busca en ellas tranquilidad y huye de los sobresaltos; por ello, ofrecen productos con un riesgo muy medido.

Los seguros de ahorro-inversión han sido bautizados como Unit-link porque están vinculados (link) a una unidad de negocio (unit) que corresponde a una cesta de fondos de inversión. La filosofía del producto es superar a la rentabilidad de la bolsa, hecho que habitualmente se consigue en los fondos que cuentan con los mejores profesionales expertos en inversiones.

Los Unit-Link se estructuran en torno a un seguro de vida de escasa cantidad, el resto de la prima se invierte en una cesta de fondos de inversión, a elegir entre una oferta variada, según las preferencias de riesgo del asegurado: prudente, moderado o arriesgado.

El perfil de riesgo de cada fondo va ligado a la rentabilidad esperada del mismo, de modo que de los fondos prudentes se espera menor rentabilidad que de los moderados y los arriesgados, pero si entra en fase de rentabilidad negativa también la oscilación será menor. No obstante, debe quedar claro que nunca se producen pérdidas con este ahorro si no se rescata en fase de rentabilidad negativa.

Por lo demás, los Unit-Link ofrecen la posibilidad de invertir en varias cestas a la vez y permiten cambiar de cesta en cualquier momento si se observan otras de mayor rentabilidad. Para ello, el asegurado se guía por la información que periódicamente le brinda la aseguradora. Asimismo, tratamos con un producto de gran liquidez; el rescate de las inversiones, de forma total o parcial, puede realizarse de forma temprana, por lo general a partir de los 30 días de la inversión.

Los Unit-Link permiten realizar inversiones con aportaciones únicas o periódicas, con pequeñas cantidades mensuales (pueden encontrarse desde 30 € al mes). La planificación financiera personal puede acometerse independientemente del nivel de ingresos de la persona.

Como sucede con otros seguros de inversión, los Unit-Link se pueden rescatar en forma renta vitalicia, ello aporta ventajas fiscales adicionales. Además, tienen un tratamiento especial en caso de fallecimiento y son muy interesantes al planificar una sucesión porque no forman parte de la herencia y no se hacen públicos: en el Registro de Últimas Voluntades no figuran importes invertidos ni beneficiarios, únicamente el nombre de la aseguradora con la que se contrató el seguro.

Por otra parte, en el caso de sociedades, el importe invertido en los Unit-Link no queda integrado en su balance y estaría fuera del capital a reclamar en caso de quiebra.

En definitiva, los Unit-Link son un producto atractivo para obtener mayor rentabilidad que en los depósitos bancarios. Además, existen fondos con un perfil específico de inversión ética, acorde con la visión de muchos clientes de Contis-Seguros.

Resumen

La planificación financiera personal debe acometerse lo antes posible, en cuanto la persona comienza a disponer de rentas por trabajo o por patrimonio (por ejemplo, en caso de orfandad). Debe realizarse un análisis de riesgos y necesidades a corto, medio y largo plazo, así como adaptarse a nuevas situaciones cuando surjan (matrimonio, viudedad, orfandad, incapacidad, dependencia, paro). Asimismo, debe seguirse siempre el principio de obtener el máximo rendimiento al ahorro.

Los productos aseguradores del ramo de vida y accidentes están diseñados para cubrir las necesidades que surgen en cada fase de la vida de una persona.